RELIGIONES

Religiones.

Hoy vengo dispuesto a la lucha.

No suelo hablar de este tema, ya que resulta controversial, estableciendo discusiones que en muchos casos resultan sin sentido. A veces, mi silencio induce a pensar que carezco de criterio sobre el tema. Incluso me lo han preguntado en ocasiones. Y siempre contesté que no era el momento.

Por otra parte, muchas personas confunden fe con religión, y ello conduce a malos entendimientos. Ya que todos los fieles de cualquier religión suelen tener fe en sus deidades. Y curiosamente, entienden como verdadera únicamente su religión.

Debo empezar por decir, que si Dios no existiera tendríamos que inventarlo, ya que muchas personas moderan sus actuaciones por temor o por fe, y en su caso algunos tienden a ser mejores siguiendo el ejemplo de actos religiosos. Debo seguir diciendo, que la lógica nos conduce a pensar, que sí existe, hay un solo Dios principal, y que por motivos de idioma, de costumbres y otras causas lo llaman de distinto modo, Dios, Yahveh, Ala, Buda, Cristo y otros. Lo llames como lo llames es tu Dios. Así que damos por cierto que existe o al menos así lo crees.

Pero cuando me pongo a pensar, me abruman las preguntas que me nacen:

¿Por qué la mayoría de las religiones lo presentan como un Ser severo que castiga por todo? ¿Y en ocasiones, como una entidad bondadosa y justa que se preocupa por todos y los ayuda?

¿Y cómo es posible que la motivación de la mayoría de las guerras y atrocidades sin nombre se hayan hecho y se hacen por defender o implantar unas creencias?

¿Cómo puede permitir Dios que millones de niños inocentes mueran de hambre o enfermedades? ¿Qué pecado cometieron? ¿Y por qué? Mientras los representantes de altos estatus nadan en la abundancia.

Yo he visto a bebés morir sin culpa. Padecer enfermedades, maltratos o injusticias. Y sinceramente me revelé, miré al cielo por inercia y grité pidiendo explicaciones que no obtuve. Lloré de impotencia. Y sentí la limitación de quien nada puede hacer.

Y sin embargo, también he visto a personas que han muerto en paz, o han soportado terribles enfermedades o desgracias, que lo han asumido mansamente pensando en su Dios.

La fe tiene un poder inmenso e innegable, que en ocasiones hace sanar, en otras asumir sin queja el dolor, en otras mejorar nuestro defectos y vicios. Pero también, nos hace asumir creencias en forma inexorable, que nos conducen a esa fe ciega que elimina el criterio de la persona, y del cual se aprovechan algunos para hacer negocios y lucrarse. Todas las religiones, en mayor o menor medida viven de las donaciones y limosnas, menos cuando su poder es tan fuerte que obligan a los estados a realizar aportaciones, eliminarles los impuestos e incluso apropiarse de patrimonios públicos.

Creo en las personas que tienen fe sin perder el raciocinio. Si me fuerzan, puedo llegar a admitir que creo en algunas religiones y en algunos hombres y mujeres que dedican su vida al beneficio de la colectividad. Pero no creo en su mercantilismo, ni en el boato de sus dirigentes, y ni siquiera en la infalibilidad que se les otorga.

Parroquianos, sé que a algunos incluso les sonará a blasfemia. Por eso dije al principio que vengo dispuesto a la lucha. ¿A qué se debe? A ver como se apropian de patrimonios, crean negocios usureros, incrementan sus riquezas, pero en cambio, en tiempos de penurias como la pandemia, se encargan de recoger donaciones o limosnas, pero no realizan ningún tipo de donación de su basto peculio.

 

Me someto a la crítica de los Parroquianos.

 

Un abrazo.

 

Vicente José Gil Herrera.

 

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