Para subir al cielo

Para subir al cielo
Dice una canción, que para subir al cielo se necesita una escalera larga y otra chiquita. A mí no creo que me admitan, pues lo que se dice bueno, bueno, nunca he sido, si es que lo medimos por el catolicismo. Aunque malo, malo, tampoco he llegado a ser. De todos modos no quiero ir al cielo. ¿Se imaginan? Con tantos amores juntos, unidos para la eternidad. ¡Si ya uno es difícil de conjugar para conseguir la paz! No me lo quiero ni imaginar. Pero tengo un gran dilema, pues habiendo conocido a tantas, tantas mujeres, alguna mala es que habrá y si bajo hasta el infierno y allá me están esperando, ¿Cómo carajo escapar? ¿Al purgatorio? Pienso que por allá pasan las que suben y que bajan, Dios me agarre confesado en medio de ese tumulto. ¿Y entonces que es que me queda? Quedarme en esta vida, tampoco es una opción, pues el tiempo te marchita y ya no pareces tú, con achaques infinitos, dolores por todas partes, cuando me llegue el momento tendré que optar por marcharme. Bueno, parece que lo que queda es cambiar de religión. ¿Pero cuál debo elegir? La católica y todas las derivadas que forman el cristianismo, todas terminan en cielos y dándole contrapeso también mencionan infiernos. El Islam, mejor que no, pues si te esperan las vírgenes es lo único que falta como lindo escalafón. Otras muchas religiones hablan de reencarnación, ¿Y si se reencarnan ellas, tú me dirás dónde voy? Otras me hacen volver reencarnado en animal, si ya lo he sido bastante porqué volver a empezar. Tremendo dilema tengo y se me va aproximando. Esperaré a ese momento y ya veré lo que hago.
Vicente José Gil Herrera.

Deja una respuesta

EL DÍA QUE YO ME MUERA

4 de enero de 2021

Morriña

4 de enero de 2021